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“Cuando
aprendas a controlar y enfocar tus obsesiones, te vas a convertir en una
persona poderosa e imparable, capaz de transformar todos sus sueños en realidad”.
Grant Cardone
En este
apartado me gustaría hablarte acerca de la obsesión. Es muy común que muchas
personas no están muy cómodas cuando escuchan la palabra obsesión. Creo que se ha
tornado en algo “fuera de lo común” o “normalmente” aceptado.
Sin embargo,
si buscamos la definición online, lo que Obsesión significa, data muy lejos de
algo que pudiera ser perjudicante.
Obsesión:
Estado de la
persona que tiene en la mente una idea, una palabra o una imagen fija o
permanente y se encuentra dominado por ella.
La obsesión,
vista desde un punto “destructivo”, por así decirlo, es, en parte, el negarte a
ti mismo, el no vivir la vida de tus sueños, ni luchar por lo que, dentro de
ti, tu intuición sabe que deseas.
Eso mismo le
pasó al empresario Grant Cardone. Desde muy joven, Grant deseó salir de la
situación estresante y preocupante, acerca del dinero, en la que creció con su
madre y cuatro hermanos.
No es que no
estuviera agradecido con los esfuerzos de su madre, por mantenerlos y
cuidarlos, simplemente, un día declaró a su mamá, que, cuando creciera, iba a
convertirse en un famoso hombre de negocios, inmensamente rico, y que luego
ayudaría a muchas personas más a lograr el mismo objetivo: La riqueza.
Pese a tener,
desde joven, la claridad de su objetivo, Gran, desde los 16 años, se vio
envuelto en un problema de drogas real. Al juntarse con las personas incorrectas,
se hizo un drogadicto. Todos los días era lo mismo. Todos los días quería
dejarlo, y a las pocas horas, Grant, de nuevo, se veía a sí mismo, tomando las
drogas que, poco tiempo antes, había jurando nunca volver a tomar.
Los problemas
se fueron tornando más serios. Él comenta que, no solamente estaba quebrado
financieramente, sino que también sentía quebranto emocional, espiritual, y
físico. No tenía ni una pizca de confianza en sí mismo, y su autoestima estaba totalmente
desarraigada.
Pasaron,
casi 10 años, en esa misma situación. El punto determinante, para Grant, fue
cuando, el día de cumpleaños de su mamá, fue a visitarla. Ella, cansada de ver
a su hijo fracasando y adicto, le dijo: “No vuelvas a aparecerte por aquí, hasta
que pongas tu vida en orden.”
Ahí es
cuando Grant, supo que debía cambiar. Un familiar le aconsejó, de manera algo
superficial, que dejara las drogas. A lo que grant respondió que, eso es precisamente
lo que ya había estado intentando, pero que era algo que no lograba hacer por sí
mismo.
Después de
pedir permiso temporal a su jefe, de una agencia de venta de automóviles, Grant
ingresó a un centro de rehabilitación. 29 días después, el dinero del seguro se
terminó, por lo que, ya no hubo recursos para mantenerlo en ese lugar.
El día que Grant
debía salir del centro, uno de sus asesores le dijo que, debido a su
personalidad adictiva, nunca lograría sus metas ni objetivos de riqueza, fama,
y negocios. Le instó, de manera "amable", a que desistiera de todas esas ideas.
Grant, salió
quebrado, emocionalmente, al igual que como había ingresado. Pero, por lo
menos, ya sabía algo que antes no, y, esto era, que podía estar sobrio por 29
días consecutivos.
Esa misma noche,
al volver a su apartamento, se sentó a escribir. Recordó aquel sueño, escondido
y reprimido, muy adentro de su ser, sobre ser un hombre de negocios famoso y
muy rico.
En el centro
de rehabilitación, Grant menciona, que, les pedían escribir mucho. Pero escribían
solo sobre el pasado, y sobre los problemas que los habían llevado a sus
adicciones. Sin embargo, Grant desistió de la idea de centrarse en el pasado, y
comenzó a escribir acerca de su futuro.
En este
momento, no tenía familia que lo apoyara, no contaba con amigos que no fueran drogadictos,
y su novia se había ido a vivir con un vendedor de droga. Así que, lo único que
le quedaba, era su trabajo como vendedor de automóviles.
Esa misma
noche, decidió que se enfocaría, 100%, a esa única “carta” disponible. Dejaría atrás
su pasado como drogadicto, sin resultados, y se convertiría en el vendedor
principal de esa agencia.
Se comprometió
consigo mismo, de que se convertiría en alguien de quien, sus familiares, se
sintieran orgullosos. Al igual, se comprometió a hacer lo que fuera necesario,
para ser alguien capaz de tener orgullo propio.
Al día
siguiente, se presentó a su lugar de trabajo, una hora antes de que abriera. De
la misma manera, como Grant deseaba evitar tener tiempo libre, por el miedo a
recaer en drogas, decidió que se quedaría en su trabajo, horas más tarde, después
de que sus compañeros se hubieran retirado.
Al hacer de
esto un hábito, comenzó pronto a tener resultados. Además, cada día, al despertar,
se aseguraba de ver, mientras desayunaba, un video sobre ventas. Después, mientras
se dirigía al trabajo, escuchaba audios sobre negocios y ventas, y luego
trataba de aplicar lo aprendido con sus clientes y prospectos.
6 meses después,
Grant ya era el vendedor número 1 de la agencia. Vendía mucho más que aquellos
veteranos que llevaban muchos años, en ese mismo trabajo.
Todos, en la
oficina, querían saber su secreto. Se rumoraba que, el secreto de Grant, era
que había dejado las drogas. Sin embargo, muy dentro de sí, Grant sabía que su
secreto, es que, en los pasados meses, y hasta ese punto, había trabajado su mente
y habilidades, con más de 700 horas de intenso entrenamiento de ventas,
negocios, y superación.
Siguiendo
con su obsesión, Grant no se detuvo ahí. Su sueño seguía vivo, voraz, y más
agresivo que nunca. La autoestima regresó a él. Su confianza estaba más fuerte
que nunca, y los resultados estaban hablando por sí mismos.
Cada mes,
Gran seguía mejorando, y, por ende, hacía quedar más mal a sus compañeros, que,
si mucho, solo lograban con sus cuotas mensuales de ventas.
Ahí comenzaron
“los consejos”, tanto de colegas, familiares, o amigos. “No todo es el trabajo
Grant”, “Solo estás cambiando una adicción por otra”, “Ten cuidado, te puedes a
enfermar por trabajar demasiado”.
Hasta el
mismo jefe de Grant, le aconsejó que se tomara un descanso y se relajara. ¿Te imaginas
eso? Que tu mismo jefe, si lo tuvieras, te dijera que no trabajaras tanto. Eso es
increíble.
Lo que menos
hizo, G. Cardone, fue escucharlos. Su imagen personal del futuro estaba ardiendo,
y sabía exactamente que no volvería a reprimir ni ocultar, ese fuego interno. Esa
obsesión seguiría con vida, independientemente de lo que las personas a su
alrededor, pensaran.
Al poco
tiempo, oportunidades, que antes habían estado cerradas u ocultas, ahora comenzaron
a desplegarse. Grant comenzó a atraer nuevos socios, personas igual de
productivas, y esto, le dio, un alto grado de satisfacción.
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Al día de
hoy, y a pesar de los haters, cínicos, y enemigos, Grant vive su obsesión. Leíste
bien, más que llamarlo sueño o meta, es una obsesión. Una imagen, permanentemente
impregnada en su ser, de la cual no desiste ni desistirá jamás.
Grant es un
esposo, padre de familia, hombre de negocios multimillonario, ciudadano ejemplar,
filántropo, y ayuda a millones de hombres y mujeres, a convertirse en los
mejores vendedores, empresarios, y dueños de negocio.
Tiene 6
libros publicados, algunos de los cuales son bestsellers. Cuenta, además, con
una de las plataformas más grandes de ventas, negocios, e inversiones.
Volvamos
ahora, hasta donde tú y yo nos encontramos. Has aprendido acerca de la obsesión.
Sabes que, para crear esa vida que tanto anhelas, debes impregnar,
permanentemente, en ti mismo, una visión, imagen, o idea.
Una vez que
esto suceda, todos tus esfuerzos, tiempo, y recursos, se moverán en esa dirección.
Nunca. Por favor, ámate de tal manera, para que nunca jamás vuelvas a reprimir
o esconder, eso que realmente eres, y que viniste a hacer a este planeta.
Negar tu
obsesión te llevará a un camino de destrucción y falta de resultados significativos.
Si te
encuentras frustrado, significa que estás en buena dirección. La gente que está
conforme, y le da igual, si logra éxito en su vida, de ese tipo de personas hay
que huir.
Tú eres
distinto. Lo sé porque, en este momento, está leyendo un post de Atrevido y
Audaz. No estás en Facebook, o alguna otra red social, viendo memes y poniendo “me
diviertes”.
Busca en tu
interior. Busca esa obsesión, y vuélvete un maníaco, por así decirlo, del
control de tu destino.
Al igual que
Grant, yo también tengo una personalidad altamente adictiva. Es hora de que yo
mismo busque en mi interior, esa chispa que detone todo mi potencial. Si te
pasa lo mismo, bienvenido al clan.
Comprométete
contigo mismo, el día de hoy, a escribir tu futuro. Ya no voltees hacia atrás,
ni te enfoques en los errores que has cometido. Ahora ve hacia enfrente, se detallado
en cuanto a lo que quieres, y lánzate con fuerza hacia tu destino.






