Como
escritor, casi todos los días recibo correos de mis lectores. A veces estoy en
la oficina, otras veces en mi trabajo, o en mi casa. Al escuchar la
notificación de email en mi teléfono, espero unos minutos y luego reviso para
saber qué nueva experiencia me espera.
Hoy voy a
compartirte algo que me compartió una lectora, lo cual es una situación común a
nuestro alrededor, y que quizás es algo por lo que alguien más pudiera estar
experimentando.
El mensaje
lee así:
"Buenas
noches. Me llamo Tania y necesito tu ayuda en algo. Estoy empezando de cero en
una empresa de ventas, pero hay días en los que sobresalgo y días en lo que no
puedo ver el fin porque aún no cambió el resultado negativo. Ojalá conteste.
No quiero estar más así. Soy mamá soltera, pero tengo hambre de ser alguien
mejor para ellos. Gracias de antemano. Buena noche."
Al leer el
email, pude entender por lo que está pasando Zury. Yo no soy, al igual que
ella, madre soltera. Soy padre de familia, pero, al igual que ella, he podido
comprender ese sentimiento desesperante por no saber cómo cambiar un resultado
negativo, sentir estancamiento, y no poder dar una imagen positiva a los hijos
o a las personas que están a nuestro alrededor.
El problema
más grave que enfrentamos, no se origina en las batallas diarias de nuestro
trabajo, empresa, o negocios. La guerra puede ser voraz, sin escrúpulos, y no
discrimina al débil o al necesitado.
Es por eso
que, al analizar el email de Tania, realmente me esforcé por compartir con ella
algo que fuera de valor. Algo que, tras años de experiencia e intentos
fallidos, logré dominar.
Al
escribirle, le comenté como había encontrado una frase meses atrás, una frase
que había penetrado profundo en mi mente, la cual no simplemente había
memorizado, sino que había estado trabajando para hacerla parte de mí. Esta es
la frase que le compartí, y ahora la comparto contigo:
"Los
guerreros victoriosos primero ganan, y después van a la guerra. Los guerreros
derrotados primero van a la guerra, y luego buscan ganar ahí"
-Sun Tzu
Después de
leer y meditar esta frase, me di cuenta que por muchos años había estado
actuando como un guerrero derrotado. Día a día, me levantaba con una actitud
poco positiva. Deseaba tener un buen día, pero no hacía algo más o
extraordinario porque así sucedía. Simplemente anhelaba en mi mente que todo
marchara bien durante mi día. Es decir, confiaba en que todo saldría bien.
Pero, para mi propio aprendizaje, me di cuenta de que así no es como funciona.
La guerra de
nuestro día a día, es algo que no podemos controlar totalmente. Surgen
imprevistos, hay accidentes, hay días de lluvia, días de sol. Y como afirma Tania
en su email:
"Hay
días en los que sobresalgo y días en lo que no puedo ver el fin porque aún no
cambió el resultado negativo."
Eso es lo
mismo que acontece a los guerreros derrotados. Tienen días buenos, y también
días malos. No me malinterpretes. No estoy diciendo que los guerreros
victoriosos no pierdan algunas batallas. Lo que quiero decir es que los
guerreros derrotados ven la guerra y sus batallas como un juego de azar. Tienen
la intención de que el día vaya bien, pero cuando las cosas no salen como
esperan, sobreviene el desánimo, la culpa, el remordimiento, y el pesar. Por lo
cual, abandonan, desisten, y buscan una salida rápida o atajo.
Yo mismo
viví este sentir. Día a día. Un guerrero derrotado no tiene esperanza. Vive con
miedo y no ve el fin al resultado negativo, que se repite una y otra vez, como
una maldición inextinguible.
Pero, yo
estoy aquí para decirte que hay una alternativa. Y esta es la mejor opción:
GANA PRIMERO, ANTES DE IR A LA GUERRA. Interesante, ¿no lo crees?
Haz tuya la
mañana
Lo que le
aconsejé a Tania es lo mismo que escribo el día de hoy aquí: Dedica de 15
minutos o hasta una hora especialmente para ti por la mañana. Hay quienes toman
hasta dos horas, sin embargo, eso ya depende de tu tiempo o de la hora a la
cual entras a tu trabajo o negocio.
Lo
importante es detenerte y planear levantarte un poco más temprano el día de mañana.
Como digo, aquí la hora es lo de menos. Tú decide, debido a tu tiempo, la hora
que mejor te convenga. Si es a las 5:00 am, 6:00 am, o 7:00 am, eso depende
totalmente de ti. Lo que realmente importa es lo que haces con el tiempo
disponible.
La gente,
por lo general, descuida demasiado los primeros minutos y horas del día. Ya sea
para dormir un poco más, revisar sus redes sociales, contestar emails, ver
televisión, noticias, etc. Esto es exactamente lo que no es muy inteligente
hacer. Tú necesitas desarrollar el hábito de ganar durante tu mañana, ya que
como inicias el día, por lo general, así mismo lo terminarás.
Planea y
escribe exactamente una lista de cosas o acciones pequeñas, que deberás
completar durante la mañana, antes de comenzar con tus deberes diarios. La razón
de mencionar acciones "pequeñas", (lo cual es tema para otro blog),
es porque debes hacer cosas de las cuales estás 100% seguro que podrás hacer,
no importa si tienes 20 minutos o 1 hora.
Cadena de
victorias
Lo que
deseamos lograr con esta estrategia, es crear una cadena fuerte de victorias
que sobrepase la línea del tiempo. Necesitas desarrollar un sistema infalible
que nutra una fuente de autoconfianza y respeto propio. Eso lo vas a lograr a
través de realizar las mismas acciones día a día, sin falla. Por eso deben ser
victorias pequeñas, porque de estas proceden las grandes.
Pero bueno,
a qué tipo de victorias o acciones me refiero. Antes que nada, esto no es nada
nuevo. Básicamente se trata de repetir acciones que tengan un impacto directo y
positivo en tu comportamiento, hábitos, y emociones. Recuerda siempre que, si
tú creces o mejoras, entonces tus circunstancias también, indudablemente
mejorarán. Esta es una ley. Es causalidad y efecto aplicado.
Algunas de
las cosas que yo he encontrado fáciles de realizar, que por lo general excedo
en cantidad a lo que he puesto aquí, lo mantengo como una acción pequeña, para
que, sin importar mi disponibilidad de tiempo, no falle en realizarlo a diario.
No fallar es la clave. Debes desarrollar el hábito de ganar, mucho antes de ir
a la guerra, es decir, tu trabajo o negocio.
Así que,
como guerrero victorioso, te prometo que, si desarrollas el hábito de ganar
primero, verás nuevas oportunidades desplegarse ante tus ojos. Cosas que antes
ignorabas, ahora estarán frente a tus ojos y te preguntarás, ¿cómo es posible
que no me di cuenta antes? Pero es que, tu cerebro mejora, al hacer actividades
pequeñas, pero de impacto duradero.
En lo
personal, esta es parte de la lista que utilizo a diario para crear el hábito
de ganar por la mañana:
1. Meditar
al menos 10 minutos. Como te digo, esto es lo mínimo. NO se trata de la
cantidad, sino de formar el hábito a través del tiempo. Claro que por lo
general lo hago por más tiempo.
2. Leer al
menos 15 minutos.
3. Escribir
algo por lo que estoy agradecido. (Diario de agradecimiento)
4. Enviar un
mensaje de agradecimiento o de apoyo a alguien que ha tenido algún impacto en
mi vida.
5. Escribir
ideas y detalles significativos o de aprendizaje que he recuerdo del día
anterior. Esto se resume a 2 o 3 frases sencillas o más cuando tengo más
tiempo.
6. Escribo
una meta que deseo lograr. Algo importante para mí.
7. Diario de
agradecimiento sobre mi esposa. Cada día no dejo pasar la oportunidad para
observar detalles, acciones, o alguna cosa que noto en mi esposa. Y luego, por
la mañana, la escribo.
8. Realizar
de 15 a 30 minutos de ejercicios físicos. Estiramiento, caminar, correr,
lagartijas, sentadillas, etc. Lo importante es el movimiento.
9. Escribir
un blog post durante la mañana, todos los días.
10. Tomar uno
o dos vasos de agua antes del desayuno.
Y así, he
ido de tener 10 acciones pequeñas, a más de 35 actualmente. Todas estas las
realizo durante la mañana. Por eso elijo acciones que sean sencillas y que no
tomen mucho de mi tiempo. Que es lo mismo que yo te animo a hacer a ti.
Conclusión
Para
concluir, te comparto que cada mañana que termino de realizar mis actividades,
en el mismo papel en el que hago mis apuntes, escribo: HOY HA SIDO UN DÍA MUY
EXITOSO.
Esto me da
la energía para saber que apenas voy comenzando mi día, y ya he logrado conquistar
mi mañana. Esto me brinda confianza, fuerza, y poder. Poder para seguir con mi
día, sabiendo que no estoy comenzando de cero.
Así que, mi
estimado(a) Guerrero(a) Victorioso(a), deseo que ganes, y que ganes en grande,
un paso a la vez, primero en tu mente, y luego en tu trabajo, negocio, y
familia.
Te deseo
todo el éxito del mundo. Recoge esta semilla, y Siembra Poder.

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