Wednesday, February 12, 2020

Empújate Hasta el Agotamiento


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Meses atrás, un alumno mío me regalo una pulsera de Kobe Bryant, roja, por cierto. Aunque me gusta el basketball, dejé de seguir a Bryant poco después de que ganó su último campeonato, en el año 2010.

Lo que supe solo, hasta su reciente muerte el pasado enero, fue que nadie se ha dedicado tanto al basketball como él. Entregó su alma y todo su ser a este deporte, y por eso es uno de los más grandes de la historia.

Sé que has escuchado bastante de Kobe, en las pasadas semanas. Así mismo, yo también me he impresionado con la vida de este hombre.

Hay tres cosas, en particular, que me gustaría compartirte, a ti, que sigues Atrevido y Audaz. Esto, tal vez, te pueda dar una idea del tipo de hombre al que aspiramos a ser, por medio de lo que nos enseñó Kobe.

La primera historia tiene que ver con lo que comentó Jay Williams, en su pasada participación en un show de televisión, en la que dijo varias cosas que aprendió, acerca de la admirada ética de trabajo de Kobe Bryant.

Jay menciona que, dentro de una temporada regular, le tocó estar en Los Ángeles, California, para enfrentar al equipo de los Lakers.

Haciendo algo distinto para él, Jay decidió llegar al gimnasio 4 horas antes del inicio del partido, para entrenar, darse un tiempo para estar en el sauna, y estar un poco más dispuesto para el encuentro.

Al entrar por la puerta, escuchó que alguien ya estaba practicando en el gimnasio, pues era notorio el sonido del balón contra la duela. Al observar, pudo ver que ahí estaba Kobe, ya entrado en calor, haciendo tiros y practicando algunas jugadas.

Jay comenzó su entrenamiento, y después de una hora, se retiró al sauna. Mientras todavía estaba ahí, seguía escuchando el balón botando en el gimnasio.

Cuando salió, Kobe aún seguía entrenando. Jay, ahora estaba asombrado. Solo por la duda, se sentó a verlo practicar, solo para saber cuándo terminaría. 25 minutos después, Kobe recogió sus cosas, y salió.

Esa misma noche, Kobe le anotó 40 puntos al Chicago Bulls. Al terminar el partido, Jay, no pudo evitar cuestionar directamente a Kobe, para que él mismo le respondiera, por qué razón entrenaba tanto tiempo.

Al saludarlo y hacerle su pregunta, Kobe le respondió:

“Te vi entrar por la puerta. Y quería que supieras, que no importa cuan duro trabajes, yo estoy dispuesto a trabajar más duro que tú.”

Esas son el tipo de lecciones que aprendemos de este ganador, y en el apartado de “Acerca de”, de Atrevido y Audaz, tenemos 3 reglas, y la número 3, específicamente, habla acerca de que debes observar lo que hacen los demás, ya sea en tu industria o trabajo, y debes estar dispuesto a dar siempre más. No hacemos lo común, puesto que deseamos conseguir resultados extraordinarios.


Ahora bien, la segunda lección que me gustaría compartir contigo, de acuerdo a la vida de Kobe, es acerca de qué tanto estás dispuesto a dar, aun teniendo la incertidumbre de no saber si obtendrás el objetivo deseado.

Permíteme explicarme. Después de perder una serie de eliminación, un entrevistador comenzó a cuestionar a Kobe, acerca de su sentir en cuanto a haber perdido la serie.
Las respuestas de Kobe, siempre giraron en torno al “back to work”, o en español, de vuelta a trabajar.

Lo que me resultó interesante, fue lo que dijo cuando le preguntaron: “¿Qué tanto te habías preparado para esta temporada?"

La respuesta final de Kobe, antes de salir de cámara, fue:

“Me empujé a mí mismo hasta el agotamiento.”


Kobe tenía esta filosofía. Entrega todo. Solo así podrás irte a la cama, sabiendo que diste todo de ti.

Retrocedí varias veces el video, para escucharlo. Me dije a mí mismo, “Yo necesito una disciplina y filosofía como esa.”



Es por eso que ahora cargo con mi pulsera, y cuando llegan distracciones, o cuando pienso en dar el mínimo, recuerdo las palabras de Kobe, y doy cada vez más de mí mismo, ya que es preferible irme a dormir, sabiendo que he dado mi 100%, y no esfuerzos a medias.

Poner a prueba el potencial debe ser nuestra norma. No aceptar menos, ni siquiera de nosotros mismos.

Si te sirve, siempre hazte la misma pregunta, cuando ya vayas a dormir, ¿lo he entregado todo el día de hoy, para lograr mis metas y objetivos? Si la respuesta es no durante varias noches, entonces sabes que debes cambiar algo, ya que es mucho mejor actuar con disciplina, que vivir con remordimiento.


La tercera y última lección, que me gustaría compartir en esta entrada, es que, al igual que Kobe, nunca celebres antes de tiempo. No te jactes de victorias parciales, ni de triunfos pequeños.

Si al igual que yo, tienes una visión gigante, acerca de lo que deseas lograr, desarrolla la obsesión y fuerza para llegar hasta donde deseas, y no te quedes a la mitad, pensando que ya has logrado suficiente. El suficiente es para los mediocres. Y tú y yo somos diferentes.

En una entrevista de prensa, luego de ganar un partido importante, se podía observar a Kobe, contestando con bastante seriedad a las preguntas que se le hacían.

Después de varios minutos, un reportero le preguntó: “Aun estoy esperando una sonrisa grande de ti. Van ganando la serie 2-0, ¿no estás feliz? O, ¿estás medio feliz?”

Kobe: “¿De qué hay que estar feliz?”
Reportero: “Ustedes van arriba 2 a 0.”
Kobe: “El trabajo no está terminado. ¿Está terminado el trabajo? No lo creo.”
Reportero: “Ok.”

Ahora la pregunta es para mí y para ti, “¿Has logrado ya esa meta que tanto anhelas? ¿Está terminado el trabajo? ¿Has conseguido terminar el trabajo?” Si es así, felicidades. Si aun no has llegado, toma energías y sigue trabajando.

Empújate hasta el agotamiento. No permitas que alguien que te dice algo como lo siguiente te detenga. “Es que tú trabajas demasiado”, “Nunca estás en la casa”, “Ya no dedicas tiempo para los amigos”, o “Trabajar tanto te va a hacer daño”.

Estás diseñado, de la A a la Z, para ser un triunfador. Como hombre, naciste para conquistar, luchar por lo que quieres, y para obtener medallas (logros, metas). Ponte de pie y ¡Ve por ellas!

Solo quien ha probado su potencial, no puede regresar a dar menos que eso. Que esta sea nuestra meta, en Atrevido y Audaz. Que tengas un maravilloso día.



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